Domingo 19 del Tiempo Ordinario
9 AGOSTO 2026
Domingo 19 del Tiempo Ordinario
9 AGOSTO 2026
- Con frecuencia nos preguntamos: dónde podemos encontrar a Dios?
El pasaje de hoy describe la travesía en el barco y la tempestad en el lago.
De vez en cuando, hay momentos en la vida en que nada sale bien.
El miedo nos asalta. Todo parece que sale mal.
Somos a veces, como un barco que se va hundiendo en el mar.
El texto de hoy nos muestra que aún en los momentos de "poca fe" el Señor nos responde haciéndose presente a nuestro llamado.
- Ven, Espíritu Santo. Sé luz para el entendimiento de la Palabra que hoy vamos a escuchar, meditar, orar y contemplar.
LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN MATEO 14,22-33
“Inmediatamente después, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar.
Llegada la noche, estaba allí solo.
Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento les era contrario.
De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua.
Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida:
"Animo, soy yo, no tengáis miedo!
Pedro le contestó:
"Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua".
El le dijo:"Ven".
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
"Señor, sálvame".
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
"Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?".
En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo:
"Realmente eres Hijo de Dios".
Terminada la travesía, desembarcaron en Genesaret.
Los hombres de aquel lugar reconocieron a Jesús y comunicaron la noticia por toda la región, así que le trajeron todos los enfermos.
Le rogaban que los dejara tocar al menos el fleco de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron totalmente sanos”.
Palabra de Dios
R: Gloria a ti, Señor Jesús.
-¿Hacia dónde se dirigían los discípulos mientras Jesús despedía a la gente?
-¿Adónde se dirigió Jesús después y para qué?
-¿Por qué tenían miedo los discípulos Qué gritaron?
-¿Qué les respondió Jesús?
-¿Por qué Pedro comenzó a hundirse?
-¿Qué le dijo Jesús?
-¿Qué hacen y dicen los que estaban en la barca?
+ Meditemos lo que nos dice el texto hoy a nuestra vida
En los momentos de oscuridad y tormenta en nuestra vida:
-¿Cómo reaccionamos?
Ante las dificultades que se nos presentan
-¿Cuáles son los miedos y dudas que nos hacen flaquear en la fe y nos hunden?
-¿Reconocemos la presencia de Jesús a nuestro lado?
-¿Qué pedimos a Jesús en los momentos de tormenta en nuestra vida?
-¿Quizás un milagro que nos libre Una fe más grande?
-¿En qué nos parecemos a Pedro?,,,
Explicar cómo una comunidad cristiana puede perder el horizonte cuando permitimos que sea el temor a los elementos adversos el que nos motive a tomar una decisión y no la fe en Jesús.
"La fe es capaz de mover montañas y de hacernos caminar sobre el mar":
- ¿De qué manera este texto puede ayudar a personas que se desaniman ante las dificultades?
-¿Hubo alguna vez una tempestad en la comunidad cristiana Cómo se superó?
+ Esta travesía del mar es un símbolo de la travesía que las comunidades debían hacer a finales del primer siglo : salir del mundo cerrado de la antigua ley a la nueva forma de la Ley del amor que Jesús había enseñado;
salir de la conciencia de pertenecer al único pueblo elegido a la certeza de que en Jesús todos los pueblos se estaban fundiendo en un único pueblo ante Dios;
salir del aislamiento de la intolerancia al mundo abierto de la acogida y de la gratuidad.
Era una travesía peligrosa pero necesaria.
+ Mateo relata la travesía de Jesús sobre las aguas para que las comunidades no se asusten ni se hundan como Pedro.
Quiere que tengan la firme convicción de que, en Jesús resucitado, la fuerza de Dios las sostiene.
También nosotros(as) estamos en una travesía difícil hacia un nuevo tiempo y una nueva manera de ser Iglesia. Esto exige coraje y mucha confianza.
+ Jesús se acerca y no le reconocen (14,25-27):
Entre las 3 y las 6 de la mañana, Jesús fue al encuentro de los discípulos. Andando sobre las aguas, se les acercó. Pero no lo reconocieron. Gritaban de miedo, creyendo que era un fantasma. Jesús los tranquilizó diciendo:
"ÁNIMO SOY YO, NO TEMAN".
La expresión "Soy yo" es la misma con la que Dios fortaleció a Moisés cuando lo envió a liberar al pueblo de Egipto (Ex 3,14).
Para las comunidades de ayer y de hoy, era y es muy importante oír repetidamente: "¡Ánimo! Soy yo, no teman".
+ Jesús es el Hijo de Dios (14,32-33): Al entrar Jesús en la barca el viento se calma.
Los discípulos quedan maravillados y se postran ante Jesús. Lo reconocen como el Hijo de Dios.
Cuando reconocemos la presencia de Jesús entre nosotros(as), ya no tenemos miedo. Tomamos su mano y vamos encarando los vientos en contra.
Mateo sugiere que no es Pedro quien aviva la fe de los discípulos, sino que es la fe de los discípulos(as) la que aviva la fe de Pedro.
La fe en Jesús nos da las fuerzas para no hundirnos en nuestros temores e inseguridades.
++ Para terminar nuestra reflexión, Espacio Sagrado nos comparte esta oración:
“Identificate con los sentimientos de Jesús cuando se entera de la muerte de Juan el Bautista.
-¿Qué piensa en ese momento?…
-¿Cuál es el contenido de su oración?..
Crea tú una oración que tú pienses que puede haber hecho Jesús.
Imagínate en el bote con los discípulos y escucha lo que dicen mientras transcurre la tormenta.
¡Escúchalos cuando observan la figura que camina sobre las aguas!
Advierte como la confianza de Pedro cae cuando cambia su foco desde Jesús hacia él mismo. Reflexiona sobre tu propia vida y saca alguna conclusión.
Que fácil es para nosotros no confiar en la presencia de Jesús, quien siempre busca nuestro bien! Que triste sería si yo fuera a rechazar la presencia de Jesús en mi oración, como si Él fuese un fantasma. Rezo por una confianza más profunda, cuando oigo sus palabras: “Ánimo, soy yo, no tengas miedo”.
Jesús se aparta para hacer oración. Su tiempo con Dios no lo aparta del mundo, sino que lo inspira para ir en ayuda de sus atribulados discípulos.
El tiempo que yo destino a la oración me construye en mi relación con Dios y me fortalece para actuar en nombre de Dios.
Pedro tenía coraje cuando sus ojos estaban en Jesús, pero éste desapareció cuando se focalizó en él mismo y su situación. Le pido a Dios me ayude a mantener a Jesús delante mío.
Reflexiona sobre tu propia vida y saca alguna conclusión.
¡Que fácil es para nosotros no confiar en la presencia de Jesús, quien siempre busca nuestro bien! Que triste sería si yo fuera a rechazar la presencia de Jesús en mi oración, como si Él fuese un fantasma. Rezo por una confianza más profunda, cuando oigo sus palabras:
“ÁNIMO, SOY YO, NO TENGAS MIEDO”.
Video: " CONTIGO y aprender a caminar por caminos que yo no buscaba"
de Salomé Arricibita
Consultados: Lectura orante, Espacio Sagrado, Jesuitas, J.A.Pagola, Fray Marcos.
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