ASCENSIÓN DEL SEÑOR
17 Mayo 2026
ASCENSIÓN DEL SEÑOR
17 Mayo 2026
- Cuando decimos que Jesús subió a los cielos, no es que Él emprendiera un viaje al espacio como lo han hecho nuestros cohetes.
Jesús paso del tiempo a la eternidad, de lo visible a lo invisible, de la inminencia a la trascendencia.
- Ya han pasado 40 días de que celebramos la Resurrección de Jesús, este tiempo ha sido de experiencias vitales, de crecimiento personal, gracias a nuestros encuentros con Jesús resucitado.
- ¿Cómo vivimos este tiempo pascual?…
- Este tiempo de Pascua nos ha preparado para acoger la nueva forma de Presencia de Jesús, que según nos dice el evangelio comienza después de que Jesús asciende al cielo.
Lo que festejamos es lo que celebramos cada día de Pascua y celebraremos en Pentecostés:
La certeza de Que nuestro Dios es un Dios Vivo y un Dios de Vida.
LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN MATEO 28, 16-20
En aquel tiempo los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado.Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron.
Acercándose, Jesús les dijo:
«Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra.
Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado.
Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo».
Palabra de Dios
R: Gloria ti, Señor Jesús.
1.- Los once discípulos fueron a Galilea
En el evangelio de hoy Jesús invita a sus discípulos a reunirse en Galilea
La resurrección no los ha de llevar a olvidar lo vivido con él. Allí, en Galilea le escucharon hablar de Dios con parábolas conmovedoras como el Hijo Pródigo… el Dios todo-misericordia, el Abba (Dios-papaito)
Jesús paso su vida curando, perdonando, acogiendo… salvando.
Allí también lo han visto aliviando el sufrimiento, ofreciendo el perdón de Dios y acogiendo a los mas olvidados, y esto es precisamente lo que han de seguir transmitiendo
2.- Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo
- Cuando Moisés fue enviado a liberar a los judíos de la esclavitud que vivían en Egipto, recibió de Dios la única certeza que ofrece una total garantía: "Ve, Yo estaré contigo" (Ex 3,12).
- María recibió la misma certeza cuando el ángel le dijo: "El Señor está contigo" (Lc 1,28).
Jesús, en persona, es la expresión viva de esta certeza, porque su nombre es Emmanuel, Dios con nosotros(as) (Mt 1,23).
Él estará con sus discípulos(as) hasta el fin del mundo (Mt 28, 20)
+ “Las realidades espirituales, por ser atemporales, pertenecen al hoy como al ayer, son tan nuestras como de Pedro o Juan.
No han sucedido en el pasado, sino que están sucediendo en este instante.
Son realidades que están afectando a nuestra propia vida aquí y ahora.
Puedo vivirlas yo como las vivieron los apóstoles.
Es más, el único objetivo del mensaje evangélico, es que todos lleguemos a vivirlas como las vivieron ellos.
La ascensión de Jesús empezó en el pesebre y terminó en la cruz:
¡Todo está cumplido!
Ahí terminó la trayectoria humana de Jesús y sus posibilidades de crecer como criatura.
Después de ese paso no existe el tiempo para él, por lo tanto, no puede suceder nada en él.
Es como un chispazo que dura toda la eternidad.
Él había llegado a la plenitud total en Dios.
Por haberse despegado de todo lo que en él era transitorio y terreno, solo permaneció de él lo que había de Dios, y con Él se identificó absolutamente, totalmente, definitivamente.
Este es el sentido profundo de la Ascensión.” (Fray Marcos).
++ El domingo que entra terminaremos el tiempo pascual recibiendo al ESPÍRITU SANTO. Durante la semana podemos prepararnos meditando algunos trozos de la hermosa secuencia de Pentecostés, que comienza diciendo: "Ven Espíritu Santo, y envía desde el cielo un rayo de tu luz".
Cuando le pedimos que envíe su luz desde el cielo, esto no significa que él esté allá arriba, lejos de nosotros que estamos aquí abajo.
Siempre imaginamos al Espíritu Santo llegando desde arriba, y levantamos nuestras manos a lo alto para invocarlo. Pero en realidad él ya está en nosotros, más cerca que nadie. Lo que hace falta es que permitamos que nos transforme.
Sin embargo, nosotros miramos hacia el cielo, como si fuera a descender desde allí. Eso en realidad es un símbolo que nos recuerda que él nos supera, que está por encima de todo, que es Dios.
Así como el cielo está por encima de nosotros y no podemos abarcarlo, eso vale con más razón para el Espíritu Santo, que es Dios.
Nosotros no podemos pretender que ya lo conocemos, que lo podemos dominar, que lo podemos apresar y tenerlo bajo nuestro dominio.
Aunque él habita en nosotros, al mismo tiempo nos supera, nos trasciende infinitamente.
Si no podemos abarcar el cielo infinito, menos podremos abarcarlo a él. Por eso miramos hacia lo alto invocándolo, y por eso le pedimos que envíe desde el cielo un rayo de su luz. (Los cinco minutos del Espíritu Santo).
VIDEO: Qué maravilloso mundo.
Un homenaje y sensibilización, con el cuidado de nuestro planeta, necesidad puesta de manifiesto con la situación actual, y por eso, durante esta semana, nos unimos a la invitación del Papa Francisco, de participar en la "Semana Laudato Si", como conmemoración del V aniversario de la carta Encíclica sobre el cuidado de la casa común.
Consultados: Lectura Orante, J.A.Pagola, Inma Eibe, Espacio Sagrado, Pepa Torres, Fray Marcos
Enlaces recomendados