30 DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
25 Octubre 2026
30 DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
25 Octubre 2026
«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»
Les comparto esta homilía del Padre Pagola que nos puede ayudar a entender y vivir lo que Jesús nos enseña:
«En cierta ocasión los fariseos se reunieron en grupo y le hicieron a Jesús una pregunta que era motivo de discusión y debate entre los sectores más preocupados de cumplir escrupulosamente los seiscientos trece preceptos más importantes sobre el sábado, la pureza ritual, los diezmos y otras cuestiones:
"Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?"»
LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN MATEO 22, 34-40
«En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
"Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?"
Él le dijo:
"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero.
El segundo es semejante a él:
'Amarás a tu prójimo como a ti mismo.'
Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas."»
Palabra del Señor
R: Gloria a ti, Señor Jesús
La respuesta de Jesús es muy conocida entre los cristianos:
«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser».
Este es el más importante. Luego añadió:
«El segundo es semejante a este: amarás a tu prójimo como a ti mismo». Y concluyó con esta afirmación:
«Estos dos mandamientos sostienen la Ley y los profetas».
Nos interesa mucho escuchar bien las palabras de Jesús, pues también en la Iglesia, como en el antiguo Israel, ha ido creciendo a lo largo de los siglos el número de preceptos, normas y prohibiciones para regular los diversos aspectos de la vida cristiana.
¿Qué es lo primero y más importante?...
Qué es lo esencial para vivir como seguidores de Jesús?...
Jesús deja claro que no todo es igualmente importante. Es un error dar mucha importancia a cuestiones secundarias de carácter litúrgico o disciplinar descuidando lo esencial. No hemos de olvidar nunca que solo el amor sincero a Dios y al prójimo es el criterio principal y primero de nuestro seguimiento a Jesús.
Según Él, ese amor es la actitud de fondo, la fuerza clave e insustituible que pone verdad y sentido a nuestra relación religiosa con Dios y a nuestro comportamiento con las personas.
¿Qué es la religión cristiana sin amor?...
¿A qué queda reducida nuestra vida en el interior de la Iglesia y en medio de la sociedad sin amor?...
El amor libera nuestro corazón del riesgo de vivir empobrecidos, empequeñecidos o paralizados por la atención insana a toda clase de normas y ritos.
¿Qué es la vida de un practicante sin amor vivo a Dios?...
¿Qué verdad hay en nuestra vida cristiana sin amor práctico al prójimo necesitado?...
El amor se opone a dos actitudes bastante difundidas:
En primer lugar, la indiferencia, entendida como insensibilidad, rigidez de mente, falta de corazón.
En segundo lugar, el egocentrismo y el desinterés por los demás.
En estos tiempos tan críticos nada hay más importante que cuidar humildemente lo esencial: el amor sincero a Dios, alimentado en celebraciones sentidas y vividas desde dentro; el amor al prójimo, fortaleciendo el trato amistoso entre los creyentes e impulsando el compromiso con los necesitados. Contamos con el aliento de Jesús.
PASIÓN POR DIOS, COMPASIÓN POR EL SER HUMANO.
El amor de Dios que excluye al prójimo se convierte en mentira. Lo que va contra el amor va contra Dios.
++ En este vídeo encontraremos ideas de qué hacer por nuestro prójimo para que se sienta amado por Dios y por nosotros.
Vídeo: «Ama a tu prójimo como a ti mismo»